Fresco no significa seco, ni húmedo de lata, ni crudo. Lo fresco se cocina suavemente, lo justo para eliminar patógenos peligrosos mientras se mantiene la integridad de los alimentos reales. Creemos que hay una gran diferencia entre "sobrevivir" y "vivir con plenitud".
Ante el alarmante aumento de la obesidad, el cáncer y la diabetes en las mascotas, cada vez hay más evidencia científica que señala los beneficios de una dieta fresca frente a los peligros de los procesos industriales de la comida comercial (como altos contenidos de metales pesados). Ya sea que tu perro sea selectivo con la comida, enfrente un problema de salud o esté perfectamente sano, hemos visto de primera mano el impacto positivo de lo fresco. No hay magia en esto: es comida real, fresca y práctica. Comida para perros, tal y como debería ser.